El Caminito del Rey: un paseo por la que fue la senda más peligrosa del mundo

Pisar el Caminito del Rey hace algunos años era una locura. Esta senda en el interior de Málaga se ganó a pulso el apelativo del camino más peligroso del mundo por los accidentes que en ella se produjeron, algunos de ellos mortales. Tal llegó a ser la situación que la Junta de Andalucía decretó en el año 2000 el cierre de los accesos al camino, e incluso demolió su sección inicial para evitar el paso de visitantes que se colaban en busca de experiencias para subir la adrenalina. Hoy la situación es bien diferente. El Caminito del Rey es una vía reformada y segura, cuyos accesos están controlados para que todo el que lo visite pueda vivir una experiencia inolvidable. Hoy os proponemos un paseo por el Caminito del Rey.

No hace falta que seas un gran amante de la naturaleza o del senderismo; este sitio te dejará con la boca abierta. Se trata de una pasarela de aproximadamente un metro de ancho que discurre a lo largo del Desfiladero de los Gaitanes durante unos tres kilómetros. Está colgada perpendicularmente sobre el tajo, prendida de las paredes verticales, a una altura aproximada de 100 metros sobre el suelo. Recorrerla es sencillamente espectacular.

Hoy es un punto de atracción turística al que acuden visitantes de todo el mundo, pero en su inicio fue una simple pasarela ideada para unir entre sí dos saltos de agua de la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro: el Salto del Chorro y el Salto del Gaitanejo. La construcción se llevó a cabo entre 1901 y 1905, y se ideó en principio como un camino de servicio para que los trabajadores pudieran desplazarse de un sitio a otro y trasladar materiales. 

El caminito de Alfonso XIII

Cuando en 1921 acabaron las obras de la presa del pantano del Chorro, hoy conocido como el embalse del Conde del Guadalhorce, el mismísimo Alfonso XIII fue a inaugurarlo. Para ello, recorrió en su totalidad este camino de servicio que a partir de entonces adoptó el nombre por el que hoy lo conocemos: el Caminito del Rey.

El paso de los años, el abandono y la falta de mantenimiento llevó a esta vía a un deterioro tal que la hizo prácticamente impracticable a finales del siglo XX. En algunos tramos, el pavimento se desprendió, quedando solo las vigas metálicas suspendidas sobre el tajo. Esta zona, muy frecuentada por escaladores, se convirtió en reclamo para aventureros y amantes de la adrenalina, algunos de los cuales se dejaron la vida en el intento de completar el camino. La vía fue clausurada durante años y reabierta en marzo de 2015 tras una completa restauración auspiciada por la Diputación de Málaga.

Pese a que la pasarela adosada al desfiladero tiene apenas 3 kilómetros de longitud, para hacer el recorrido completo tendremos que caminar 7,7 kilómetros. Por seguridad, los accesos están restringidos a grupos reducidos, y el camino solo se puede recorrer en un sentido, por lo que deberemos volver andando por carretera o haciendo uso de los autobuses lanzadera que te llevan al inicio. Recorrer los 7,7 kilómetros (2,9 de pasarelas y 4,8 de accesos) nos llevará entre 3 y 4 horas, dependiendo del ritmo al que caminemos y, sobre todo, de las veces que paremos a tomar fotos de los espectaculares paisajes.

Es obligatorio reservar

El recorrido se inicia en la zona norte del camino, en el municipio de Ardales, y acaba en la zona sur, en Álora, junto a la presa y la estación de ferrocarril de El Chorro. Para hacerlo, hay que tener en cuenta dos cosas fundamentalmente. En primer lugar, que hay que reservar la entrada para poder acceder al camino, por lo que deberemos organizar la visita con semanas de antelación. Y en segundo lugar, que el recorrido es lineal, con lo que debemos tener previsto cómo volver a la zona de salida desde Álora si hemos llegado en coche a Ardales o cómo llegar a Ardales desde Álora para iniciar el camino si llegamos a la zona en tren.

Una vez resuelto el tema de la entrada y el transporte, solo queda calzarse las zapatillas, ponerse ropa cómoda y adentrarse en la senda que nos llevará al Caminito del Rey, el que fue el camino más peligroso del mundo pero que hoy se ha reconvertido en una vía segura para disfrutar de las impresionantes vistas que nos regalan las paredes verticales del desfiladero. ¿Te atreves? Pues ve reservando tu entrada. No vas a encontrar otra experiencia como ésta.