Qué ver en Málaga en tres días

¡Por fin llegó el momento de tu escapada! Si ya te has decidido por hacer turismo en Málaga, no tengas duda de que has acertado de pleno. Apostar por Málaga es acertar seguro porque la capital y su provincia encierran una amplia gama de ofertas para todos los gustos. Si quieres playa, tienes una gran variedad donde escoger; si eres más de montaña, podemos proponerte innumerables rutas; y si lo tuyo es el deporte, tendrás opciones para no parar nunca. No obstante, lo que esta semana te proponemos es un plan para hacer turismo en Málaga capital. Te contamos qué ver en Málaga en tres días para que tus vacaciones sean inolvidables. ¿Comenzamos?

DÍA 1

No hay nada más malagueño que la calle Larios, así que no se nos ocurre otro sitio mejor para empezar. Es el centro neurálgico de la ciudad y se ha convertido en su principal arteria comercial. La del Marqués de Larios es una de las calles decimonónicas más elegantes de España, por lo que deberemos tomarnos nuestro tiempo para recorrerla tranquilamente, a pie, que para ello es peatonal al igual que buena parte del Centro Histórico de Málaga.

En el extremo norte de la calle encontraremos la plaza de la Constitución, que bien merece una parada para admirar su arquitectura. Podemos aprovechar para entrar en el Café Central en busca del famoso mosaico que muestra todos los tipos de café que se toman en Málaga. Es la hora de desayunar, así que, ya que estamos, aprovecharemos este mismo café o cualquier otro de la zona para reponer fuerzas con el clásico desayuno malagueño: un café y un pitufo. 

¿Ya estamos? Pues continuaremos nuestro recorrido tomando la calle Granada hasta llegar al Museo Picasso. El genio malagueño tiene desde 2003 un museo en su ciudad natal del que Málaga está muy orgullosa. El Picasso fue el primero de los espacios expositivos que se han ido estableciendo en la capital de la Costa del Sol en los últimos años y que han hecho de Málaga uno de los principales destinos del turismo cultural. La entrada a esta pinacoteca cuesta 9 euros y puede visitarse desde las 11.00 hasta las 19.00 horas.

Y ya que estamos con Picasso, dirigiremos nuestros pasos, volviendo a la calle Granada, hacia el norte, hasta desembocar en la plaza de la Merced. Allí encontraremos sentado en un banco, después de pasar el Monumento a Torrijos y ante la puerta de la Fundación Picasso, al genio malagueño esculpido en bronce. El selfie es obligado. Hay que llevarse un buen recuerdo.

Es hora de hacer una parada para comer antes de continuar nuestro primer día de turismo en Málaga. Nuestro siguiente destino está en la calle Alcazabilla, desde donde accederemos a la Alcazaba, un castillo fortaleza del siglo XI muy bien conservado desde el que además obtendremos unas excelentes vistas del centro y el puerto de Málaga. Contiguo a la Alcazaba está el Teatro Romano, recientemente restaurado y que se puede visitar de forma gratuita. La entrada general a la Alcazaba cuesta 3,50 euros, pero el acceso es gratuito los domingos a partir de las 14.00 horas.

Continuaremos nuestro recorrido en el puerto, concretamente en el Muelle Uno, un espacio pensado para pasear, tomar un refrigerio e incluso ir de compras. Las vistas desde allí de la Alcazaba, el monte Gibralfaro y la zona oeste de la ciudad son espectaculares, así que os recomendamos que no vayáis con prisas y disfrutéis de lo mucho que vais a encontrar. 

Nuestra primera jornada acaba precisamente aquí, en el Muelle Uno, porque ahora os tocará decidir en qué emplear el resto del día. Os dejamos tres propuestas: la primera y muy recomendable, entrar en el Centre Pompidou Málaga, el espacio expositivo que se extiende junto al cubo de colores; la segunda, un paseo en barco por la bahía; y la tercera, visitar el cercano barrio de La Malagueta y su playa. Si podéis hacer las tres, mejor que mejor. El día habrá sido redondo.

DÍA 2

Mientras que el recorrido de ayer se redujo al centro de Málaga, hoy tendremos que desplazarnos para hacer nuestra ruta. Después de un buen desayuno, nos dirigiremos a la salida norte de la capital para visitar el Jardín Botánico Histórico de La Concepción que, con más de un siglo y medio de historia, cuenta con más de 50.000 plantas de 2.000 especies diferentes. Este jardín, cuyo origen fue una finca de recreo de una acaudalada familia de la alta burguesía de mediados del siglo XIX, es hoy de titularidad del Ayuntamiento y puede visitarse todos los días entre las 9.30 y las 20.30 horas. La entrada general cuesta 5,20 euros.

La siguiente parada de la jornada está en la zona este de Málaga, donde encontramos los antiguos barrios de pescadores de la ciudad: El Palo y Pedregalejo. Ambos siguen manteniendo casi intacta su esencia de barrio, con paseos marítimos frecuentados por los propios vecinos de la zona y en los que no vamos a encontrar grandes hoteles y sí las casitas bajas reconvertidas de la antigua gente del mar, comunicadas entre sí en ocasiones por estrechas calles en las que apenas cabe una persona.

Aprovecharemos nuestra estancia aquí para comer en cualquiera de sus incontables chiringuitos, especializados todos ellos en la fritura de pescado y el espeto. Nadie puede irse del Palo ni de Pedregalejo sin probar los espetos de sardinas, un auténtico manjar al alcance de todos los bolsillos, incluso de los más castigados en estos tiempos de crisis. Antes de abandonar Pedregalejo, os recomendamos parar a tomar un refrigerio en El Balneario para contemplar desde allí las preciosas vistas que regala la bahía de Málaga.

Continuamos nuestro camino regresando a la zona centro. La tarde, como no podía ser de otra manera, estará de nuevo marcada por el arte. Y es que el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) bien merece una visita a su colección permanente y a las exposiciones temporales. La entrada, además, es gratuita, y puede visitarse de 9.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.30 excepto los lunes.

La jornada de hoy la terminaremos en el Soho, el llamado Barrio de las Artes de Málaga que empieza junto al CAC y acaba donde se ubica desde el pasado noviembre el Teatro Soho CaixaBank, propiedad del malagueño Antonio Banderas y donde se celebrará la próxima gala de los premios Goya del cine español. Este peculiar barrio lleno de vida alberga numerosos bares y locales de recreo, pero sobre todo alberga mucho arte, repartido en murales al aire libre algunos de los cuales llevan la firma de prestigiosos artistas callejeros.

DÍA 3

Llegamos a nuestro último día de vacaciones en Málaga. Ya hemos visto mucho pero aún nos queda bastante que visitar, por lo que deberemos elegir bien para no dejarnos mucho por el camino.

No queremos irnos de la capital de la Costa del Sol sin visitar el Castillo de Gibralfaro. Podemos llegar a pie desde el centro, pasando por el mirador para descansar y tomar unas panorámicas antes de continuar nuestro camino. Las vistas desde el castillo son espectaculares, con la Malagueta al frente y el centro y el puerto a la derecha. Si el bolsillo nos lo permite, podemos plantearnos parar a tomar algo en la terraza del Parador. Por qué no, un día es un día y el plan que os vamos a proponer para comer os va a hacer ahorrar algo de dinerito.

¿Cuál es ese plan? Comer el menú más barato del mundo, ni más de menos. Lo podéis encontrar en el bar Mercado de Huelin, e incluye primero, segundo, bebida y postre por ¡3 euros! Sí, 3 euros. Has leído bien. Puedes buscar opiniones y críticas sobre el bar y el mencionado menú y verás que la inmensa mayoría son muy positivas.

Antes de comer, no obstante, podemos aprovechar para bajar de nuevo al centro de Málaga y visitar la Catedral, que el primer día no tuvimos ocasión de verla aunque estuvimos en sus inmediaciones. La visita general cuesta 6 euros (10, si queremos incluir también las cubiertas) y puede realizarse hasta las 18.00 horas.

Por último, nuestra escapada por Málaga debería incluir una visita al Museo Carmen Thyssen (abierto hasta las 21.00 y con un precio general de 10 euros), también en el centro de la ciudad, que es donde acabaremos nuestro itinerario. El museo está a pocos metros de la plaza de la Constitución y la calle Larios, donde comenzamos este recorrido dos días atrás. Así que es el momento, si nos apetece, de volver sobre nuestros pasos hacia los lugares que más nos hayan gustado, si aún nos quedan fuerzas.

¿Una última recomendación? Pasead sin rumbo, perdeos entre los malagueños y disfrutad de esta asombrosa ciudad. Nunca dejará de sorprenderos.