Las viviendas turísticas son la opción segura para estas vacaciones

Después de unas semanas complicadas, por fin llega el momento de pensar en nuestras vacaciones. Este 2020 está siendo un año excepcional y nuestros días de descanso también van a serlo. En esta ocasión, a las habituales decisiones que hemos de tomar siempre que nos planteamos salir para disfrutar de nuestro tiempo libre debemos añadir otras para intentar pasar nuestras vacaciones con la mayor tranquilidad y seguridad posibles. Apostar por las viviendas turísticas es ahora la mejor opción.

Cuando planeamos nuestro viaje, lo primero que solemos decidir es el destino, el medio de transporte que nos va a llevar hasta él y el alojamiento en el que nos vamos a hospedar. Este año los destinos nacionales, con Málaga entre los destacados, van a ser los más demandados. Como medio de transporte las familias y grupos de amigos se van a decantar de forma mayoritaria por los vehículos particulares como opción más cómoda y segura. Y precisamente la comodidad y la seguridad van a ser los factores que harán que nos inclinemos por las viviendas turísticas como opción para alojarnos.

En estos días en los que nos hemos familiarizado tanto con términos como mascarillas, guantes y geles desinfectantes, buscamos sentirnos seguros. Lo hacemos cuando entramos en una tienda, cuando caminamos por la calle o cuando tomamos el aperitivo intentando mantener las distancias de seguridad. Estamos recuperando nuestra normalidad pero seguimos manteniendo las cautelas, y en vacaciones también lo vamos a hacer. 

Al optar por una vivienda turística nos estamos decantando por un alojamiento que previamente habrá cumplido rigurosamente con todos los protocolos de limpieza y desinfección marcados por las autoridades sanitarias y por las propias organizaciones del sector. Pasar nuestras vacaciones en una vivienda turística será como estar en nuestra propia casa, en un lugar donde las normas las marcaremos nosotros mismos.

Evitaremos de este modo compartir amplios comedores con desconocidos a la hora del desayuno, el almuerzo o la cena, así como ascensores, estrechos e interminables pasillos, piscinas y otros espacios reducidos en los que difícilmente se pueden evitar las aglomeraciones. Antes de acceder a la vivienda, tendremos la garantía de que ésta se ha acogido al protocolo elaborado por la Federación Española de Asociaciones de Viviendas y Apartamentos Turísticos (Fevitur) para la reducción de riesgos higiénico-sanitarios y, una vez que ya nos hayamos alojado en nuestra vivienda, seremos nosotros mismos los que tendremos el control de la misma, lo que nos dará una tranquilidad que en ningún otro tipo de establecimiento turístico podremos tener.

Si hay algo que siempre hemos tenido claro es que no estamos dispuestos a renunciar a nuestras vacaciones. Incluso durante las primeras semanas de confinamiento, cuando éste solo permitía los desplazamientos para cubrir labores esenciales, la mayoría de las reservas vacacionales se mantuvieron hasta que los propios establecimientos tuvieron que cancelarlas ante la imposibilidad de recibir a sus clientes debido al estado de alarma. En cuanto se supo que se podría viajar, las búsquedas de alojamientos y las reservas comenzaron a dispararse. Bastó una comparecencia del presidente del Gobierno en la que anunció que los vuelos internacionales se retomarían en las próximas semanas para activar la chispa que volvió a disparar nuestras ganas de viajar.

El deseo de disfrutar de las vacaciones se ha mantenido siempre intacto, e incluso se ha acrecentado en las semanas de confinamiento. Eso sí, nuestra forma de hacerlo necesariamente cambiará y daremos más importancia a asuntos que antes dejábamos más a un lado. Queremos estar tranquilos, seguros y confiados. Y esa tranquilidad, seguridad y confianza la encontraremos en las viviendas turísticas, que este año esperan más preparadas que nunca la llegada de sus inquilinos.