La limpieza y la desinfección en los alojamientos turísticos es ahora más importante que nunca

Si algo tienen en común los usuarios de los alojamientos turísticos es la importancia que le dan a la limpieza en las valoraciones que realizan sobre su estancia. En estos tiempos en los que todos somos más cuidadosos que nunca para mantener impolutos y desinfectados los espacios que nos rodean, es previsible que la limpieza cobre una relevancia aún mayor en las exigencias de los clientes. No en vano, es la propia salud de las personas la que está en juego, por lo que debemos poner más énfasis que nunca en este capítulo. Los alojamientos turísticos deberán regirse por unas normas muy estrictas sobre limpieza y desinfección que habrán de cumplirse sin excepción. 

Para ello, lo primero que hay que tener muy claro es la diferencia entre limpiar y desinfectar. Al limpiar lo que hacemos es eliminar gérmenes, suciedad e impurezas, y al desinfectar estamos matando esos gérmenes. Lo ideal para que el resultado sea el óptimo es primero limpiar y después desinfectar. De esta forma, si utilizamos por ejemplo agua con jabón sobre una superficie a la que luego aplicamos una solución a base de lejía nos aseguramos de que estamos reduciendo al máximo el riesgo de infección.

¿Cuáles son las pautas que deben seguirse a la hora de limpiar y desinfectar un apartamento turístico? Estas son las más importantes:

  •  ¿Para limpiar deberá usarse agua y jabón o detergente, y para desinfectar deberá añadirse alguna otra sustancia como la lejía. Una vez que hayamos eliminado la suciedad, deberemos añadir una sustancia desinfectante y dejarla actuar durante unos minutos antes de retirarla. Si usamos para ello papel, toallitas u otro material desechable, deberemos depositarlo en una bolsa y cerrarla. Si usamos trapos, deberá utilizarse uno nuevo para cada huésped. En cuanto a los productos de limpieza, habrá de comprobarse que no estén caducados, y hay que tener muy en cuenta que la lejía no debe mezclarse con amoníaco u otras sustancias, porque podría liberar gases tóxicos.
  • ¿Qué productos hay que utilizar? Los desinfectantes domésticos habituales y los productos de limpieza con lejía diluida o un mínimo del 70% de alcohol eliminan el coronavirus de forma eficaz. Hay que prestar especial atención a los objetos que se tocan más habitualmente, como los pomos de las puertas, los interruptores de la luz, los grifos, los mandos a distancia y los botones de los electrodomésticos.
  • Tampoco hay que descuidarse con elementos de la vivienda que son más costosos de limpiar. Hablamos de los sofás, cortinas, alfombras y demás. En el caso de estas últimas lo mejor es evitar su uso si no es imprescindible, y para el resto deberá usarse la lavadora cuando sea posible o los productos específicos recomendados. En cuanto a la ropa de cama, toallas y paños de cocina, deberán ser lavados en la lavadora a la máxima temperatura que recomiende el fabricante.
  • Es importante que la estancia esté ventilada. Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CPC) recomiendan abrir puertas y ventanas antes de limpiar y desinfectar, e incluso usar ventiladores si es necesario. Una vez que el inquilino haya accedido a la vivienda, deberá mantenerla siempre lo mejor ventilada posible.
  • La persona que se encargue de la limpieza deberá tomar todas las precauciones posibles para proteger su salud y la de los demás. Se recomienda que use una bata de protección, además de guantes y mascarillas, y que no se lleve las manos a la cara nunca. Todo el material deberá ser desechado una vez que acabe la limpieza o, si es reutilizable, tendrá que lavarse de la forma y a la temperatura que recomiende el fabricante.
  • Los ocupantes de la vivienda deberán tener a su disposición todos los productos necesarios para mantener una higiene y limpieza adecuadas una vez que hayan accedido a ella. Los geles hidroalcohólicos o desinfectantes con actividad virucida autorizados y registrados por el Ministerio de Sanidad se han convertido en un elemento esencial que no debe faltar en ninguna vivienda, que además deberán estar bien aprovisionadas de jabones y productos de limpieza y desinfección en general. Debe haber toallas en abundancia y juegos de cama de sobra.
  • Tan importante como mantener la vivienda limpia y ventilada es retirar con frecuencia los residuos que se generan en su interior. Todos los cubos y papeleras tendrán que tener una bolsa, y ésta deberá cerrarse y arrojarse al contenedor con frecuencia.
  • Entre la salida de unos huéspedes y la entrada de los siguientes deberán transcurrir al menos 24 horas para que la vivienda pueda ser correctamente ventilada, limpiada y desinfectada, así como equipada con los productos necesarios para que los nuevos inquilinos puedan disfrutar de ella con seguridad.