¿Un sombra y un mitad? Guía para pedir el café en Málaga

Málaga tiene muchas cosas que la hacen especial, y el café es una de ellas. No es que aquí tengamos unas excelentes plantaciones ni produzcamos el mejor café del mundo. Tampoco es que tengamos el mayor número de cafeterías por metro cuadrado (aunque no debemos andar muy lejos). Lo que hace especial a Málaga es la manera de pedir los cafés. ¿Una nube, un sombra, un mitad? En este post te contamos cómo debes pedir el café en Málaga si quieres que te sirvan la proporción justa que deseas.

En Málaga hay hasta diez formas diferentes de pedir el café, según la cantidad de café y de leche que se desee. De menos a más, podemos decirle al camarero que nos traiga una nube, un sombra, un corto, un entrecorto, un mitad, un solo corto, un semilargo, un largo o un solo. La décima sería directamente el “no me lo ponga”, pero ésa es una historia que contaremos más adelante.

No hay camarero ni cafetería en toda la provincia de Málaga que no conozca esas denominaciones. Eso sí, si te adentras aunque sea un pueblo fuera de las fronteras malagueñas, te mirarán de forma extraña si se te ocurre pedir un mitad. Ante la duda, si en algún momento de tu viaje no sabes exactamente dónde estás, pídete un café con leche, que eso nunca falla. 

¿Pero de dónde vienen estas denominaciones? La historia de cómo pedir un café en Málaga nace en el centro de la capital, concretamente en el Café Central que aún hoy se erige sobre la plaza de la Constitución. En los años 50, cuando los malagueños aún sufrían en sus bolsillos los efectos de la posguerra y el café era casi un producto de lujo, nadie quería permitirse desperdiciar ni un solo mililitro de este bien tan preciado. 

El dedo como medida

El dueño del establecimiento, José Prado Crespo, se dio cuenta de que sus clientes marcaban con el dedo en el vaso la cantidad justa de café que querían y, si se les servía de más, había que tirarla. Para evitarlo, en 1954 elaboró un gran cartel en el que recogía las nueve formas posibles de pedir el café en su establecimiento y, para que fuera un número redondo, introdujo una décima opción (el no me lo ponga) para aquellos que en lugar de café quisieran consumir otra cosa. Aquello nunca fallaba. El éxito fue tal que pronto se extendió al resto de cafeterías de la capital y después de la provincia. Hoy esas denominaciones se han convertido en una de las señas de identidad de Málaga.

A día de hoy, el Central presume de ser el inventor de la nomenclatura de los cafés malagueños, y en sus paredes luce el famoso mosaico con los diez tipos de cafés. El conocido establecimiento sigue perteneciendo a la familia de José Prado y es uno de los más concurridos de la capital. En su momento, la marca malagueña de café Santa Cristina pidió al Café Central permiso para usar en su publicidad la nomenclatura que había ideado, a lo que la familia Prado accedió sin problema.

Las proporciones

¿Qué debería saber entonces para pedir un café en Málaga?

  • La nube lleva un 10% de café y un 90% de leche.
  • El sombra, un 20% de café y un 80% de leche.
  • El corto, un 30% de café y un 70% de leche.
  • El entrecorto, un 40% de café y un 60% de leche.
  • El mitad, un 50% de café y un 50% de leche.
  • El solo corto consiste en llenar el vaso hasta el 60% de su capacidad solo de café, sin nada de leche.
  • El semilargo es como el solo corto pero con más café, hasta el 80% de la capacidad del vaso.
  • El largo lleva un 90% de café con un 10% de leche.
  • El solo es 100% café.

A esta clasificación podemos seguir añadiendo variables que se han introducido con el tiempo, como el café americano, mitad café solo y mitad agua, que para rizar el rizo hay quien lo pide también con leche. Y, cómo no, los cafés pueden ser asimismo descafeinados, servidos en vaso o en taza, con hielo o sin hielo, con azúcar blanca o morena, sin azúcar o con sacarina.

Málaga is different, también en lo que se refiere al café. Así que no lo dudes, cógete esta guía para pedir el café en Málaga que te proponemos y búscate cualquier terraza para sentarte y disfrutar del café, del clima y de las vistas. Siéntete como un malagueño más.