Málaga, la ciudad donde se comen pitufos y se beben nubes

“Una nube doble y un pitufo a la catalana, por favor”. Esta frase, así suelta, puede resultar incomprensible para muchos, pero todo el que haya pasado por Málaga sabrá de lo que estamos hablando. En Málaga se comen pitufos y se beben nubes y sombras, para desayunar y para merendar. Y son deliciosos. El que haya probado un desayuno malagueño amará desayunar para siempre y hará del pitufo un indispensable en su alimentación. Pero, ¿qué es el pitufo en Málaga? En este post te contamos su historia.

Básicamente podemos describir el pitufo como un bollito de pan blando de un tamaño más reducido que el habitual pan de bocadillo. El origen del pitufo en Málaga se remonta a la década de los 80, cuando aún no era habitual en las panaderías ver el surtido de panes al que hoy estamos acostumbrados. Entonces se tomaba para desayunar la clásica viena (pan de bocadillo) o el mollete. Como la viena solía hacerse demasiado larga para un desayuno, lo habitual era pedir media.

Un pan más pequeño y más blandito

Aquí es donde entra en escena la Panificadora Mateo Luque, que aún hoy mantiene sus puertas abiertas en la calle Tampa, donde comenzó a trabajar en 1964. Este obrador decide crear un pan más pequeño que la viena y más blandito, con dos cortes transversales, de forma que resulte más atractivo para los niños. Para promocionarlo, aprovechando que los dibujos de los pequeños seres azules estaban de moda, colocó en su fachada un cartel luminoso con un pitufo que llevaba el nuevo pan en la mano.

El panecillo no tardó en popularizarse, pero cuál fue la sorpresa de la panificadora que no solo tenía una gran demanda sino que la gente lo que pedía era “el pan del pitufo”, con lo que acabó por adoptar ese nombre. Pronto otras panificadoras comenzaron a comercializar su propia versión del nuevo panecillo, y hoy no hay despacho de pan en toda la provincia que no lo venda ni bar que no lo ofrezca como producto estrella para los desayunos y las meriendas.

El pitufo en Málaga es toda una institución. No solo por el pan sino por su contenido. Básicamente al pitufo le puedes echar cualquier cosa dentro. Desde los clásicos desayunos con mantequilla y mermelada, pasando por el más saludable con aceite de oliva y tomate, hasta los más demandados con embutidos, tortilla, zurrapa, lomo, atún… Cualquier cosa que se pueda comer entre pan se sirve para desayunar en un pitufo.

Los clásicos

En Málaga, no obstante, hay que decir que hay grandes clásicos del desayuno. El clásico entre los clásicos seguramente sea el pitufo mixto, con queso fundido y jamón de york, servido bien calentito después de haber tostado el pan en la plancha. En el top de los desayunos encontramos también el pitufo a la catalana, con jamón serrano, tomate y aceite de oliva, y el pitufo con aceite y tomate.

Ahora que ya estás familiarizado con el pitufo en Málaga, solo falta que te hagas con el café, ya que en la provincia se sirven hasta una decena de cafés distintos con nombres muy peculiares en función de la proporción de café y de leche que se desee. De esta manera, cuando pides “una nube doble y un pitufo la catalana”, lo que quieres que te traigan es un café con muy poquita leche en vaso grande y un panecillo tostado a la plancha con jamón serrano, tomate (normalmente triturado para untarlo en el pan) y aceite de oliva.

En cualquier caso, lo mejor del pitufo en Málaga y de los desayunos en general es degustarlos y, si es en una terraza, mejor que mejor. Así que, ya sabes, planifica tu escapada a Málaga y busca tu lugar perfecto para tu pitufo y tu nube (doble).

 

Vacaciones seguras en Málaga

2020 está siendo un año excepcional para todos los sectores, también para el turismo. Pese a que hoy vemos nuestras calles muy transitadas por turistas, la pandemia ha provocado en los últimos meses una caída en el número de visitas a Málaga, lastradas sobre todo por las semanas de confinamiento en las que los desplazamientos no estaban permitidos y el sector tuvo que parar. Con la nueva normalidad ha vuelto el turismo con nuestra provincia como destino preferente y con todas las cautelas posibles para que todos podamos disfrutar de unas vacaciones seguras en Málaga. En este ámbito se enmarca el documento con directrices y recomendaciones para las viviendas de uso turístico que ha elaborado el Ministerio de Turismo con el fin de frenar el contagio por el coronavirus y que desde EscápateenMálaga estamos siguiendo.

Si hay algo de lo que podemos estar seguros después de los meses que llevamos vividos es de que las ganas de viajar no han desaparecido. La mayoría de las reservas en los alojamientos vacacionales, cuando no se permitían los desplazamientos, no las cancelaron los viajeros sino los propios alojamientos que no podían recibirlos ante las medidas dictadas por el estado de alarma. 

En cuanto empezaron a flexibilizarse las medidas, las reservas se dispararon, y hoy podemos constatar que muchos extranjeros que se ven forzados a cancelar por la obligatoriedad de guardar cuarentena cuando vuelven a sus países lo que hacen es aplazar su viaje. Es decir, cancelan porque no tienen otra opción, pero vendrán en cuanto puedan hacerlo.

El turismo nacional se mantiene fuerte

Así las cosas, el turismo nacional a día de hoy se mantiene fuerte en la provincia, y el sector se está volcando como nunca para asegurarse de que todo el que elija venir pueda vivir unas vacaciones seguras en Málaga. Por lo que respecta a las viviendas turísticas que promovemos desde EscápateenMálaga, el Ministerio de Turismo ha elaborado una guía de buenas prácticas que estamos siguiendo para evitar contagios por Covid 19 tanto entre los trabajadores como entre los propios clientes.

Se trata de que todos podamos seguir disfrutando con seguridad de las maravillas que ofrecen Málaga y su provincia, por lo que seguimos las directrices y recomendaciones elaboradas por el Comité de Técnicos constituido por el Instituto para la Calidad Turística Española en colaboración con Fevitur y consensuado con la Asociación Española de Servicios de Prevención Laboral (AESPLA), PRLInnovación, y con los sindicatos CCOO y UGT.

De esta forma, seguimos rigurosos protocolos tanto de limpieza y desinfección como de mantenimiento de nuestras viviendas para que los usuarios de las mismas no corran ningún riesgo mientras estén en nuestras instalaciones. El turista sólo tiene que preocuparse de disfrutar de sus vacaciones con cautela. Lo demás, corre de nuestra parte. 

Que tengáis unas buenas vacaciones en Málaga. Os esperamos.

 

¿Un sombra y un mitad? Guía para pedir el café en Málaga

Málaga tiene muchas cosas que la hacen especial, y el café es una de ellas. No es que aquí tengamos unas excelentes plantaciones ni produzcamos el mejor café del mundo. Tampoco es que tengamos el mayor número de cafeterías por metro cuadrado (aunque no debemos andar muy lejos). Lo que hace especial a Málaga es la manera de pedir los cafés. ¿Una nube, un sombra, un mitad? En este post te contamos cómo debes pedir el café en Málaga si quieres que te sirvan la proporción justa que deseas.

En Málaga hay hasta diez formas diferentes de pedir el café, según la cantidad de café y de leche que se desee. De menos a más, podemos decirle al camarero que nos traiga una nube, un sombra, un corto, un entrecorto, un mitad, un solo corto, un semilargo, un largo o un solo. La décima sería directamente el “no me lo ponga”, pero ésa es una historia que contaremos más adelante.

No hay camarero ni cafetería en toda la provincia de Málaga que no conozca esas denominaciones. Eso sí, si te adentras aunque sea un pueblo fuera de las fronteras malagueñas, te mirarán de forma extraña si se te ocurre pedir un mitad. Ante la duda, si en algún momento de tu viaje no sabes exactamente dónde estás, pídete un café con leche, que eso nunca falla. 

¿Pero de dónde vienen estas denominaciones? La historia de cómo pedir un café en Málaga nace en el centro de la capital, concretamente en el Café Central que aún hoy se erige sobre la plaza de la Constitución. En los años 50, cuando los malagueños aún sufrían en sus bolsillos los efectos de la posguerra y el café era casi un producto de lujo, nadie quería permitirse desperdiciar ni un solo mililitro de este bien tan preciado. 

El dedo como medida

El dueño del establecimiento, José Prado Crespo, se dio cuenta de que sus clientes marcaban con el dedo en el vaso la cantidad justa de café que querían y, si se les servía de más, había que tirarla. Para evitarlo, en 1954 elaboró un gran cartel en el que recogía las nueve formas posibles de pedir el café en su establecimiento y, para que fuera un número redondo, introdujo una décima opción (el no me lo ponga) para aquellos que en lugar de café quisieran consumir otra cosa. Aquello nunca fallaba. El éxito fue tal que pronto se extendió al resto de cafeterías de la capital y después de la provincia. Hoy esas denominaciones se han convertido en una de las señas de identidad de Málaga.

A día de hoy, el Central presume de ser el inventor de la nomenclatura de los cafés malagueños, y en sus paredes luce el famoso mosaico con los diez tipos de cafés. El conocido establecimiento sigue perteneciendo a la familia de José Prado y es uno de los más concurridos de la capital. En su momento, la marca malagueña de café Santa Cristina pidió al Café Central permiso para usar en su publicidad la nomenclatura que había ideado, a lo que la familia Prado accedió sin problema.

Las proporciones

¿Qué debería saber entonces para pedir un café en Málaga?

  • La nube lleva un 10% de café y un 90% de leche.
  • El sombra, un 20% de café y un 80% de leche.
  • El corto, un 30% de café y un 70% de leche.
  • El entrecorto, un 40% de café y un 60% de leche.
  • El mitad, un 50% de café y un 50% de leche.
  • El solo corto consiste en llenar el vaso hasta el 60% de su capacidad solo de café, sin nada de leche.
  • El semilargo es como el solo corto pero con más café, hasta el 80% de la capacidad del vaso.
  • El largo lleva un 90% de café con un 10% de leche.
  • El solo es 100% café.

A esta clasificación podemos seguir añadiendo variables que se han introducido con el tiempo, como el café americano, mitad café solo y mitad agua, que para rizar el rizo hay quien lo pide también con leche. Y, cómo no, los cafés pueden ser asimismo descafeinados, servidos en vaso o en taza, con hielo o sin hielo, con azúcar blanca o morena, sin azúcar o con sacarina.

Málaga is different, también en lo que se refiere al café. Así que no lo dudes, cógete esta guía para pedir el café en Málaga que te proponemos y búscate cualquier terraza para sentarte y disfrutar del café, del clima y de las vistas. Siéntete como un malagueño más.

Qué ver en Málaga en tres días

¡Por fin llegó el momento de tu escapada! Si ya te has decidido por hacer turismo en Málaga, no tengas duda de que has acertado de pleno. Apostar por Málaga es acertar seguro porque la capital y su provincia encierran una amplia gama de ofertas para todos los gustos. Si quieres playa, tienes una gran variedad donde escoger; si eres más de montaña, podemos proponerte innumerables rutas; y si lo tuyo es el deporte, tendrás opciones para no parar nunca. No obstante, lo que esta semana te proponemos es un plan para hacer turismo en Málaga capital. Te contamos qué ver en Málaga en tres días para que tus vacaciones sean inolvidables. ¿Comenzamos?

DÍA 1

No hay nada más malagueño que la calle Larios, así que no se nos ocurre otro sitio mejor para empezar. Es el centro neurálgico de la ciudad y se ha convertido en su principal arteria comercial. La del Marqués de Larios es una de las calles decimonónicas más elegantes de España, por lo que deberemos tomarnos nuestro tiempo para recorrerla tranquilamente, a pie, que para ello es peatonal al igual que buena parte del Centro Histórico de Málaga.

En el extremo norte de la calle encontraremos la plaza de la Constitución, que bien merece una parada para admirar su arquitectura. Podemos aprovechar para entrar en el Café Central en busca del famoso mosaico que muestra todos los tipos de café que se toman en Málaga. Es la hora de desayunar, así que, ya que estamos, aprovecharemos este mismo café o cualquier otro de la zona para reponer fuerzas con el clásico desayuno malagueño: un café y un pitufo. 

¿Ya estamos? Pues continuaremos nuestro recorrido tomando la calle Granada hasta llegar al Museo Picasso. El genio malagueño tiene desde 2003 un museo en su ciudad natal del que Málaga está muy orgullosa. El Picasso fue el primero de los espacios expositivos que se han ido estableciendo en la capital de la Costa del Sol en los últimos años y que han hecho de Málaga uno de los principales destinos del turismo cultural. La entrada a esta pinacoteca cuesta 9 euros y puede visitarse desde las 11.00 hasta las 19.00 horas.

Y ya que estamos con Picasso, dirigiremos nuestros pasos, volviendo a la calle Granada, hacia el norte, hasta desembocar en la plaza de la Merced. Allí encontraremos sentado en un banco, después de pasar el Monumento a Torrijos y ante la puerta de la Fundación Picasso, al genio malagueño esculpido en bronce. El selfie es obligado. Hay que llevarse un buen recuerdo.

Es hora de hacer una parada para comer antes de continuar nuestro primer día de turismo en Málaga. Nuestro siguiente destino está en la calle Alcazabilla, desde donde accederemos a la Alcazaba, un castillo fortaleza del siglo XI muy bien conservado desde el que además obtendremos unas excelentes vistas del centro y el puerto de Málaga. Contiguo a la Alcazaba está el Teatro Romano, recientemente restaurado y que se puede visitar de forma gratuita. La entrada general a la Alcazaba cuesta 3,50 euros, pero el acceso es gratuito los domingos a partir de las 14.00 horas.

Continuaremos nuestro recorrido en el puerto, concretamente en el Muelle Uno, un espacio pensado para pasear, tomar un refrigerio e incluso ir de compras. Las vistas desde allí de la Alcazaba, el monte Gibralfaro y la zona oeste de la ciudad son espectaculares, así que os recomendamos que no vayáis con prisas y disfrutéis de lo mucho que vais a encontrar. 

Nuestra primera jornada acaba precisamente aquí, en el Muelle Uno, porque ahora os tocará decidir en qué emplear el resto del día. Os dejamos tres propuestas: la primera y muy recomendable, entrar en el Centre Pompidou Málaga, el espacio expositivo que se extiende junto al cubo de colores; la segunda, un paseo en barco por la bahía; y la tercera, visitar el cercano barrio de La Malagueta y su playa. Si podéis hacer las tres, mejor que mejor. El día habrá sido redondo.

DÍA 2

Mientras que el recorrido de ayer se redujo al centro de Málaga, hoy tendremos que desplazarnos para hacer nuestra ruta. Después de un buen desayuno, nos dirigiremos a la salida norte de la capital para visitar el Jardín Botánico Histórico de La Concepción que, con más de un siglo y medio de historia, cuenta con más de 50.000 plantas de 2.000 especies diferentes. Este jardín, cuyo origen fue una finca de recreo de una acaudalada familia de la alta burguesía de mediados del siglo XIX, es hoy de titularidad del Ayuntamiento y puede visitarse todos los días entre las 9.30 y las 20.30 horas. La entrada general cuesta 5,20 euros.

La siguiente parada de la jornada está en la zona este de Málaga, donde encontramos los antiguos barrios de pescadores de la ciudad: El Palo y Pedregalejo. Ambos siguen manteniendo casi intacta su esencia de barrio, con paseos marítimos frecuentados por los propios vecinos de la zona y en los que no vamos a encontrar grandes hoteles y sí las casitas bajas reconvertidas de la antigua gente del mar, comunicadas entre sí en ocasiones por estrechas calles en las que apenas cabe una persona.

Aprovecharemos nuestra estancia aquí para comer en cualquiera de sus incontables chiringuitos, especializados todos ellos en la fritura de pescado y el espeto. Nadie puede irse del Palo ni de Pedregalejo sin probar los espetos de sardinas, un auténtico manjar al alcance de todos los bolsillos, incluso de los más castigados en estos tiempos de crisis. Antes de abandonar Pedregalejo, os recomendamos parar a tomar un refrigerio en El Balneario para contemplar desde allí las preciosas vistas que regala la bahía de Málaga.

Continuamos nuestro camino regresando a la zona centro. La tarde, como no podía ser de otra manera, estará de nuevo marcada por el arte. Y es que el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) bien merece una visita a su colección permanente y a las exposiciones temporales. La entrada, además, es gratuita, y puede visitarse de 9.00 a 14.00 y de 17.00 a 21.30 excepto los lunes.

La jornada de hoy la terminaremos en el Soho, el llamado Barrio de las Artes de Málaga que empieza junto al CAC y acaba donde se ubica desde el pasado noviembre el Teatro Soho CaixaBank, propiedad del malagueño Antonio Banderas y donde se celebrará la próxima gala de los premios Goya del cine español. Este peculiar barrio lleno de vida alberga numerosos bares y locales de recreo, pero sobre todo alberga mucho arte, repartido en murales al aire libre algunos de los cuales llevan la firma de prestigiosos artistas callejeros.

DÍA 3

Llegamos a nuestro último día de vacaciones en Málaga. Ya hemos visto mucho pero aún nos queda bastante que visitar, por lo que deberemos elegir bien para no dejarnos mucho por el camino.

No queremos irnos de la capital de la Costa del Sol sin visitar el Castillo de Gibralfaro. Podemos llegar a pie desde el centro, pasando por el mirador para descansar y tomar unas panorámicas antes de continuar nuestro camino. Las vistas desde el castillo son espectaculares, con la Malagueta al frente y el centro y el puerto a la derecha. Si el bolsillo nos lo permite, podemos plantearnos parar a tomar algo en la terraza del Parador. Por qué no, un día es un día y el plan que os vamos a proponer para comer os va a hacer ahorrar algo de dinerito.

¿Cuál es ese plan? Comer el menú más barato del mundo, ni más de menos. Lo podéis encontrar en el bar Mercado de Huelin, e incluye primero, segundo, bebida y postre por ¡3 euros! Sí, 3 euros. Has leído bien. Puedes buscar opiniones y críticas sobre el bar y el mencionado menú y verás que la inmensa mayoría son muy positivas.

Antes de comer, no obstante, podemos aprovechar para bajar de nuevo al centro de Málaga y visitar la Catedral, que el primer día no tuvimos ocasión de verla aunque estuvimos en sus inmediaciones. La visita general cuesta 6 euros (10, si queremos incluir también las cubiertas) y puede realizarse hasta las 18.00 horas.

Por último, nuestra escapada por Málaga debería incluir una visita al Museo Carmen Thyssen (abierto hasta las 21.00 y con un precio general de 10 euros), también en el centro de la ciudad, que es donde acabaremos nuestro itinerario. El museo está a pocos metros de la plaza de la Constitución y la calle Larios, donde comenzamos este recorrido dos días atrás. Así que es el momento, si nos apetece, de volver sobre nuestros pasos hacia los lugares que más nos hayan gustado, si aún nos quedan fuerzas.

¿Una última recomendación? Pasead sin rumbo, perdeos entre los malagueños y disfrutad de esta asombrosa ciudad. Nunca dejará de sorprenderos.

 

El Caminito del Rey: un paseo por la que fue la senda más peligrosa del mundo

Pisar el Caminito del Rey hace algunos años era una locura. Esta senda en el interior de Málaga se ganó a pulso el apelativo del camino más peligroso del mundo por los accidentes que en ella se produjeron, algunos de ellos mortales. Tal llegó a ser la situación que la Junta de Andalucía decretó en el año 2000 el cierre de los accesos al camino, e incluso demolió su sección inicial para evitar el paso de visitantes que se colaban en busca de experiencias para subir la adrenalina. Hoy la situación es bien diferente. El Caminito del Rey es una vía reformada y segura, cuyos accesos están controlados para que todo el que lo visite pueda vivir una experiencia inolvidable. Hoy os proponemos un paseo por el Caminito del Rey.

No hace falta que seas un gran amante de la naturaleza o del senderismo; este sitio te dejará con la boca abierta. Se trata de una pasarela de aproximadamente un metro de ancho que discurre a lo largo del Desfiladero de los Gaitanes durante unos tres kilómetros. Está colgada perpendicularmente sobre el tajo, prendida de las paredes verticales, a una altura aproximada de 100 metros sobre el suelo. Recorrerla es sencillamente espectacular.

Hoy es un punto de atracción turística al que acuden visitantes de todo el mundo, pero en su inicio fue una simple pasarela ideada para unir entre sí dos saltos de agua de la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro: el Salto del Chorro y el Salto del Gaitanejo. La construcción se llevó a cabo entre 1901 y 1905, y se ideó en principio como un camino de servicio para que los trabajadores pudieran desplazarse de un sitio a otro y trasladar materiales. 

El caminito de Alfonso XIII

Cuando en 1921 acabaron las obras de la presa del pantano del Chorro, hoy conocido como el embalse del Conde del Guadalhorce, el mismísimo Alfonso XIII fue a inaugurarlo. Para ello, recorrió en su totalidad este camino de servicio que a partir de entonces adoptó el nombre por el que hoy lo conocemos: el Caminito del Rey.

El paso de los años, el abandono y la falta de mantenimiento llevó a esta vía a un deterioro tal que la hizo prácticamente impracticable a finales del siglo XX. En algunos tramos, el pavimento se desprendió, quedando solo las vigas metálicas suspendidas sobre el tajo. Esta zona, muy frecuentada por escaladores, se convirtió en reclamo para aventureros y amantes de la adrenalina, algunos de los cuales se dejaron la vida en el intento de completar el camino. La vía fue clausurada durante años y reabierta en marzo de 2015 tras una completa restauración auspiciada por la Diputación de Málaga.

Pese a que la pasarela adosada al desfiladero tiene apenas 3 kilómetros de longitud, para hacer el recorrido completo tendremos que caminar 7,7 kilómetros. Por seguridad, los accesos están restringidos a grupos reducidos, y el camino solo se puede recorrer en un sentido, por lo que deberemos volver andando por carretera o haciendo uso de los autobuses lanzadera que te llevan al inicio. Recorrer los 7,7 kilómetros (2,9 de pasarelas y 4,8 de accesos) nos llevará entre 3 y 4 horas, dependiendo del ritmo al que caminemos y, sobre todo, de las veces que paremos a tomar fotos de los espectaculares paisajes.

Es obligatorio reservar

El recorrido se inicia en la zona norte del camino, en el municipio de Ardales, y acaba en la zona sur, en Álora, junto a la presa y la estación de ferrocarril de El Chorro. Para hacerlo, hay que tener en cuenta dos cosas fundamentalmente. En primer lugar, que hay que reservar la entrada para poder acceder al camino, por lo que deberemos organizar la visita con semanas de antelación. Y en segundo lugar, que el recorrido es lineal, con lo que debemos tener previsto cómo volver a la zona de salida desde Álora si hemos llegado en coche a Ardales o cómo llegar a Ardales desde Álora para iniciar el camino si llegamos a la zona en tren.

Una vez resuelto el tema de la entrada y el transporte, solo queda calzarse las zapatillas, ponerse ropa cómoda y adentrarse en la senda que nos llevará al Caminito del Rey, el que fue el camino más peligroso del mundo pero que hoy se ha reconvertido en una vía segura para disfrutar de las impresionantes vistas que nos regalan las paredes verticales del desfiladero. ¿Te atreves? Pues ve reservando tu entrada. No vas a encontrar otra experiencia como ésta.

El mejor destino de playa en Europa es… ¿Marbella?

Nuestra escapada de esta semana nos lleva a las playas de Marbella. Es un destino que nos encanta pero es que además está de celebración porque acaba de conocer su candidatura al premio Mejor Destino de Playa de Europa 2020 en los prestigiosos World Travel Awards, los llamados Oscar del Turismo.

Estos galardones, que se celebran desde 1993, pretenden “reconocer, recompensar y celebrar la excelencia” del conjunto de la industria turística. Entre sus premios se incluyen reconocimientos no solo a los mejores destinos sino también a todo tipo de empresas relacionadas con el sector turístico; mejores aerolíneas, empresas de alquiler de vehículos, cruceros, parques temáticos, atracciones…

En esta ocasión, Marbella comparte candidatura con otro destino español: Mallorca, pero también con la región de Cannes en Francia, Corfú en Grecia, el Peloponeso también en Grecia, Cerdeña en Italia y el Algarve en el sur de Portugal. El plazo para votar está abierto desde el pasado 15 de junio y finaliza el 17 de agosto, pero la entrega de los galardones no se hará el 28 de septiembre, con lo que aún deberemos esperar unos meses. 

Además de las candidaturas de Marbella y Mallorca a Mejor Destino de Playa 2020, España aspira a ser reconocido en los World Travel Awards como Destino Turístico de Aventura Líder y como Principal Destino de Europa 2020. Por su parte, el tarraconense PortAventura World opta a convertirse en Principal Resort de parques temáticos de Europa 2020, mientras que la Sagrada Familia de Barcelona es candidata a Atracción turística líder en Europa.

Casi 30 kilómetros de playas

Se haga con el galardón o no, lo cierto es que las playas de Marbella bien merecen una visita. Desde su límite con Estepona al oeste hasta el límite con Mijas en el este, el municipio costasoleño puede presumir de casi 30 kilómetros en los que se cuentan hasta 23 playas, que ahora pueden presumir de estar entre las mejores de Europa.

No podemos decirte cuál es la mejor playa de Marbella porque no seríamos capaces de decantarnos por una sola. Estamos hablando de una extensión de en torno a 30 kilómetros de arenales en los que cada una de sus más de 20 playas tiene algo que la hace especial. No es casualidad que Marbella haya sido históricamente uno de los destinos turísticos más demandados de nuestro país, elegido para pasar sus vacaciones por incontables figuras del papel couché que le han dado fama internacional.

Las playas de Marbella son de una agradable arena dorada, suelen ser bastante tranquilas aunque en los meses de verano pueden presentar un aspecto más concurrido en días señalados, y son famosas también por sus numerosos clubes de playa, en los que se puede encontrar buen ambiente y diversión, además de espectaculares vistas al mar.

5 de las 28 banderas azules con las que cuenta Málaga corresponden a playas de Marbella, con lo que no es difícil que nos encontremos en nuestra visita al municipio costasoleño con el distintivo que reconoce la calidad de sus playas por sus valores medioambientales y sus servicios. Por si queréis visitar alguna de ellas, se trata de la playa de Casablanca, El Cable, El Faro, Puerto Banús-Levante y Guadalmina. También presume del distintivo azul el Puerto Deportivo de Marbella.

No nos atrevemos a decirte cuál es la mejor playa de Marbella porque seguro que no seríamos justos, pero sí queremos proponerte un pequeño recorrido por algunas que no deberías perderte:

Cabopino

Si llegas desde Málaga, es la primera playa que te encuentras en Marbella tras pasar la Cala de Mijas. Es de las más visitadas por los turistas por su belleza, ya que rodea las protegidas dunas de Artola. Suele estar bastante concurrida pero siempre encontrarás un hueco para disfrutar de la playa tranquilamente. En algunas zonas se practica el naturismo.

Las Chapas

Siguiendo en dirección al centro de la ciudad, podemos hacer una parada en Las Chapas. Esta playa es de las más bonitas y extensas de la ciudad, y suele estar más tranquila que el resto.

Venus, El Faro y La Fontanilla

Son las playas del centro de Marbella, por lo que suelen estar siempre muy animadas y concurridas. Las dos primeras, además, están separadas por el Puerto Deportivo de la ciudad. En ellas y en su paseo marítimo encontrarás todo tipo de servicios, sobre todo restaurantes, bares y tiendas. Cuentan, asimismo, con acceso para minusválidos.

Nagüeles y El Ancón

Están en la famosa Milla de Oro, y en verano presentan un grado de ocupación alta. Son playas extensas y anchas situadas junto al paseo marítimo, con todos los servicios que puedas necesitar y en la zona más exclusiva de Marbella.

Puerto Banús-Levante

Y hablando de exclusividad, la playa Puerto Banús-Levante se sitúa junto al que seguramente sea el puerto deportivo más conocido de España. Merece doblemente una visita: por la playa -que este verano ha recuperado su bandera azul- y por el puerto, en el que podremos admirar la belleza y el lujo de las embarcaciones allí atracadas, así como de sus numerosas tiendas.

Guadalmina

Esta playa se sitúa en San Pedro Alcántara, una pedanía de Marbella en su zona más occidental. Su acceso es más limitado y suele estar más solitaria y tranquila. Desde ella se divisa Gibraltar y, en los días claros, se distingue claramente el perfil de Marruecos.

Pues hasta aquí llega nuestro paseo por las playas de Marbella. ¿Ya te has decidido por alguna? Si no lo has hecho, la clave es visitarlas todas, si se puede. Y, si te convencen de que son las mejores de Europa, no dudes en dejar tu voto para que puedan hacerse con el World Travel Awards.

 

Y para comer… espeto de sardinas

No podemos sino empezar diciendo que el espeto de sardinas es una auténtica delicia. Seguramente no hay un manjar más malagueño que el espeto, que podemos encontrar en cualquier chiringuito de los cientos que salpican nuestros más de 170 kilómetros de costa. Pero, ¿qué es el espeto? ¿En qué consiste su elaboración? En este post te vamos a contar algunos datos muy interesantes sobre este popular plato malagueño.

Básicamente, el espeto consiste en ensartar sardinas en una caña para asarlas a la leña. La técnica es bien sencilla y el resultado, espectacular. Las sardinas deben ensartarse (espetarse) en la caña atravesando su lomo con cuidado de que la espina quede por debajo de la caña para que no se rompa cuando se le dé la vuelta. Las sardinas deben estar cuidadosamente colocadas y ordenadas y a la distancia justa de las ascuas, para que queden ni crudas ni secas, y al punto justo de sal.

Tradicionalmente, las sardinas se asaban clavadas sobre la arena de la playa pero, por higiene y comodidad para los espeteros, la técnica se ha depurado bastante. A día de hoy se usan unas barcas que se colocan en la playa, frente a los chiringuitos, y que contienen la arena y la leña. Estas barcas en muchas ocasiones son metálicas y móviles, de forma que se pueden orientar de distinta manera según sople el viento.

No hay chiringuito sin barca ni barca sin espetero

No hay chiringuito en toda la costa malagueña sin barca ni barca sin espetero y, si me apuras, es difícil encontrar una mesa en la que no se haya servido un espeto. Tal es la fama de este tradicional plato. A ello ayuda también que es muy barato y que en ocasiones se usa como reclamo para captar a los clientes. Mucho se ha hablado en los últimos veranos de la “guerra del espeto”, sobre todo en los barrios de la capital malagueña de El Palo y Pedregalejo, en los que no es difícil encontrar espetos de seis sardinas por dos euros, e incluso más baratos.

Los meses de verano son los mejores para comer sardinas, no solo por el puro placer de sentarse en una terraza a degustar el espeto sino también porque es cuando este pescado alcanza su máxima calidad. Cualquier malagueño con el que acudas a un chiringuito te contará que los meses sin erre (mayo, junio, julio y agosto) son los de la sardina.

¿Pero de dónde viene la tradición del espeto? Al parecer, los vecinos de El Palo tienen mucho que ver en esto. A finales del siglo XIX la sardina era uno de los pocos alimentos que estaban al alcance de casi todos, ya que quien más y quien menos en el barrio se dedicaba a la pesca y a la venta del pescado. Con la llegada del tranvía y del tren, los pobladores de otras zonas de Málaga empezaron a trasladarse a este barrio de las afueras para disfrutar de sus playas. Los vendedores de pescado aprovecharon para empezar a ofrecer a los visitantes las sardinas que asaban sobre la arena y empezó a popularizarse el espeto. Para ensartarlas, usaban los cañaverales que entonces se asentaban sobre la propia playa.

«Asín no, majestá, asín no»

La anécdota más sonada de la época fue la popularizada por Miguel Martínez Soler, fundador del merendero Gran Parada (el mítico Casa Pedro en El Palo cerrado ya desde hace algunos años). Se cuenta que el rey Alfonso XII recaló en el local que regentaba “Migué” cuando visitaba las zonas de Granada y Málaga devastadas por los terremotos del día de Navidad de 1884. Cuando vio al Rey echar mano del cuchillo y el tenedor para degustar las sardinas no dudó en acercarse a él: “Asín no, majestá, asín no”, le dijo. Ante la mirada inquisitiva del monarca, prosiguió: “Con los deos, majestá, con los deos”.

Sea verdad o no, lo cierto es que a día de hoy la sardina es uno de los pocos alimentos que no está mal visto comer con las manos. Y es que, si lo hizo el mismísimo Rey, ¿cómo no vamos a hacerlo nosotros? Eso sí, es conveniente tener luego una toallita cerca porque desprenderte del olor de la sardina no es nada fácil.

Pues esto es el espeto malagueño. Un manjar de reyes al alcance de cualquiera. La reina del espeto es la sardina, pero también pueden prepararse al espeto otros pescados como la lubina, la dorada o el calamar. 

Si piensas hacer una escapada a Málaga, no dejes de pasar por el chiringuito a probar esta delicia, porque el espeto donde sabe bien de verdad es en Málaga. Seguro que repetirás.

 

Qué museos visitar en Málaga en un fin de semana

Somos conscientes de que un fin de semana puede saber a poco, y más si hablamos de una ciudad como Málaga y una oferta tan amplia como la suya. Pero también somos conscientes de que no siempre se dispone del tiempo que nos gustaría, así que vamos a intentar exprimir al máximo esas 48 horas. En este post te invitamos a hacer turismo en Málaga capital en cuanto puedas escaparte y te proponemos una ruta centrada en los museos de Málaga y en algunos de los lugares más representativos de la ciudad.

Viernes por la tarde: iniciamos el recorrido

Comenzamos nuestro recorrido el viernes por la tarde en el centro de la capital malagueña. Como estamos frescos, hoy vamos a incluir en nuestra ruta un poquito de paseo.

Para empezar, y antes de que se nos haga tarde, proponemos una visita al Museo Picasso Málaga, en pleno centro de la ciudad, en la bellísima calle San Agustín, una ambientada vía peatonal con encanto. Si queremos verlo con calma deberemos llegar pronto, ya que esta pinacoteca cierra sus puertas a las 19.00 horas entre julio y octubre y a las 18.00 el resto del año. El acceso, no obstante, se permite hasta 30 minutos antes de la hora del cierre.

El Museo Picasso Málaga es uno de los más queridos por los malagueños. Su apertura en 2003 dio lugar a que más adelante otras colecciones públicas y privadas eligieran la capital de la Costa del Sol para establecerse, como es el caso de la colección Carmen Thyssen, el Centre Pompidou o el Museo Ruso.

En la pinacoteca dedicada al genio malagueño podemos visitar la colección permanente, compuesta por las obras donadas por los propios herederos del pintor, así como exposiciones temporales. Asimismo, podemos contemplar la belleza del edificio que lo alberga, el Palacio de los Condes de Buenavista, construido en el siglo XVI y declarado Monumento Nacional en 1939.

Una vez concluida la visita al museo, nos dirigiremos dando un paseo a la cercana calle Alcazabilla, también peatonal, desde la que tendremos unas estupendas vistas del Teatro Romano y la Alcazaba. Si vamos bien de tiempo y de fuerzas es muy recomendable la visita a la Alcazaba y, si no, deberemos hacer un esfuerzo para continuar caminando hasta el Castillo de Gibralfaro, con parada obligada en el mirador.

Desde el monte Gibralfaro se obtienen seguramente las mejores vistas de Málaga, de Este a Oeste, con la Malagueta y su plaza de toros al frente, y el Puerto, el Paseo del Parque, la Alameda Principal y el Centro Histórico a la derecha.

Es obligado, ya que hemos llegado hasta aquí, descansar un poco y relajarnos con las maravillosas vistas que ofrece la puesta de sol. A la vuelta, podemos regresar al centro y quedarnos un rato por allí para tapear un poco en alguna de sus incontables terrazas. El viernes ya se está acabando, así que toca relajarse, disfrutar y prepararse para el sábado.

Sábado: día completo y agenda repleta

Hoy queremos aprovechar mucho la jornada, así que comenzamos el día con un buen desayuno en Casa Aranda, seguramente la churrería más querida y frecuentada por los malagueños.

Una vez cargados de energía, nos dirigiremos a pie al Museo de Málaga, en la plaza de la Aduana, que alberga desde diciembre de 2016 las colecciones de los antiguos museos de Bellas Artes y Arqueológico. La entrada es gratuita y es casi obligado que comencemos la ruta por aquí porque cierra sus puertas a las 15.00, así que deberemos visitarlo antes de almorzar para poder ir tranquilos.

Tras la visita al museo podemos caminar sin rumbo por el centro de Málaga y perdernos en sus calles y sus tiendas. Eso sí, para la parada de hoy de la comida recomendamos el restaurante Palocortado, en la calle Molina Lario, ya que es uno de nuestros favoritos en el centro y además nos coge de paso en la ruta hacia nuestro primer destino de la tarde: el Muelle Uno.

Al Muelle Uno llegaremos de nuevo caminando, ya que se encuentra apenas a cinco minutos del restaurante. Accedemos a él a pie por la entrada del Puerto y nos encontramos con el Palmeral de las Sorpresas, un agradable paseo con bonitas vistas a la Malagueta y a la Farola. Podemos parar para tomar un café y disfrutar del entorno antes de entrar al Centre Pompidou Málaga, nuestro siguiente destino. La de Málaga es la primera sede del prestigioso Centre Pompidou fuera de Francia y, al igual que ocurre con la de París, es muy fácil de identificar por su moderna y original arquitectura. Y es que al Centre Pompidou Málaga se accede por el llamado Cubo del Puerto, una impresionante estructura con forma de cubo con cristales de llamativo colorido.

La colección permanente de este museo ofrece un recorrido por el arte de los siglos XX y XXI con unas 90 obras seleccionadas de la colección del Centre Pompidou, una de las más importantes del mundo moderno y contemporáneo. Cierra sus puertas a las 20.00, así que podemos recorrer con calma todas sus salas.

Una vez concluida la visita a este museo, llegar a nuestro siguiente destino nos tomará un poco más de tiempo. El objetivo es el Balneario, donde veremos atardecer y tomaremos algo antes de irnos a dormir. Lo más recomendable, sin duda, es ir caminando si no estamos cansados y no tenemos prisa. La caminata se completa en 36 minutos y transcurre íntegramente por el paseo marítimo, por lo que no puede ser más agradable. La alternativa es hacer uso del transporte público, pero si sigues nuestra recomendación lo ideal sería ir caminando y regresar en autobús o en taxi, que los hay durante toda la noche.

El lugar al que nos dirigimos es un antiguo balneario reconvertido en restaurante con las mejores vistas de la bahía de Málaga. Se trata de coger sitio en la terraza de fuera o en la de arriba y disfrutar. Antes de volver, si aún hay fuerzas, podemos dar un paseo por la playa de Pedregalejo y El Palo, y ¿por qué no? tomar la última en alguna de sus múltiples terrazas.

Domingo: apuramos las últimas horas

Después de un buen descanso, comenzamos nuestra última jornada igual que la anterior, con un desayuno malagueño de esos que no se olvidan. Hoy elegimos Tejeringo’s Coffee, en la calle Méndez Núñez del centro de Málaga. Decantarse entre los churros o el tradicional pitufo malagueño es una decisión difícil. Lo bueno es que elijas lo que elijas, acertarás, porque ambas opciones son una delicia.

El siguiente punto de nuestra ruta es el Museo Carmen Thyssen Málaga, que recorre los géneros que protagonizaron la pintura española del siglo XIX y principios del siglo XX, con especial atención a la pintura andaluza. Inaugurado en 2011 con sede en el palacio de Villalón, sus más de 250 obras proceden de la colección Carmen Thyssen-Bornemisza, cedidas de forma temporal para este espacio expositivo.

Nuestra ruta va llegando a su fin. No queremos dejar Málaga sin visitar otro de sus grandes museos, la Colección del Museo Ruso, San Petersburgo, para lo que tendremos que abandonar el centro de la ciudad.

Antes de irnos, sin embargo, no podemos dejar de pasar por Lo Güeno para degustar sus exquisitas tapas o sus carnes a la brasa, depende del hambre que llevemos. Para ello podemos elegir cualquiera de sus dos locales: el más castizo que se ubica en la calle Marín García desde 1967 o el más moderno restaurante inaugurado en la calle Strachan en 2010.

Para poner fin a esta ruta dirigiremos nuestros pasos al antiguo edificio de Tabacalera, donde se establece desde marzo de 2015 la única filial del Museo Estatal Ruso en Europa. Este espacio alberga una serie de muestras de larga duración, renovadas cada año, y un programa de exposiciones temporales que recorren la compleja y fascinante historia del arte ruso. Es uno de los espacios expositivos más sorprendentes de Málaga, y su colección fascina a todo aquel que lo visita.

Nos gustaría seguir pero… el fin de semana se acaba. Han sido 48 horas muy intensas y muy bien aprovechadas. Y es que Málaga da para mucho. Ten en cuenta que no hemos parado y ni siquiera hemos pisado la playa, ni hemos ido a ninguno de sus pueblos, ni visitado casi ninguno de sus barrios. Así que la conclusión es que hay que volver para seguir haciendo turismo en Málaga. Y si no sabes qué visitar en Málaga y su provincia, no te preocupes porque en las próximas entregas del blog seguiremos facilitándote nuevos planes y recomendaciones.

Escápate en Málaga presenta su campaña en PTV

Juan Cubo, coordinador de Escápate en Málaga, ha explicado en directo en PTV algunas de las claves de nuestra campaña para hacer turismo en Málaga. El también propietario de la compañía Cubo’s Holiday Homes habla en representación de las inmobiliarias y empresas que participan en Escápate en Málaga de cómo se gestó este proyecto en pleno confinamiento. 

En ese momento, a pesar de la enorme incertidumbre que se cernía sobre el sector, un grupo de empresarios relacionados con el sector turístico decidieron unirse para relanzar la imagen de la provincia, con el convencimiento de que los viajeros podrían venir con total seguridad. A estos empresarios miembros de la Asociación de Viviendas Turísticas de Andalucía (AVVA) les une el convencimiento de que Málaga es uno de los mejores destinos turísticos del mundo, por la variedad de experiencias que ofrece y por su tradición y buen hacer con el turismo.

Cubo explica también en la entrevista que la provincia ha sido una de las menos golpeadas por la pandemia, y que además las viviendas turísticas que se ofrecen a través de https://escapateenmalaga.com han reforzado todos los protocolos de limpieza y desinfección y están perfectamente higienizadas. 

En las últimas semanas, destaca Cubo, el mercado se muestra muy animado y las peticiones de información y reservas para alojarse en la provincia están aumentando de forma considerable. Ello va a propiciar que Escápate en Málaga, una campaña inicialmente pensada para el turismo nacional, vaya a lanzarse próximamente para el internacional.

 

El Soho: un barrio de Málaga que no te puedes perder

Málaga ha sufrido en los últimos años una transformación que la ha colocado en las primeras posiciones de los destinos turísticos más demandados de Europa. El centro histórico y sus playas son sus principales reclamos pero ya no son los únicos. Contiguo al centro, apenas cruzando el lateral sur de la Alameda Principal y hasta el Muelle Heredia, se extiende el Soho, el llamado Barrio de las Artes de Málaga que se ha convertido en todo un emblema del arte urbano y que ya es visita obligada para todos los que llegan a la capital.

El que hoy conocemos como Soho era hace poco más de una década un barrio de oficinas de día que de noche albergaba actividades de dudosa reputación. El proyecto nace de los propios malagueños que, sabedores del potencial de este entorno con una ubicación inmejorable, quisieron reconvertir la zona. El esfuerzo de autoridades y vecinos ha logrado cambiar el fondo y la forma de un barrio que ha conseguido revivir con el arte como principal seña de identidad. Sirva de referencia que, además de las mencionadas fronteras de la Alameda Principal al norte y el Muelle Heredia al Sur, los límites al Oeste y al Este los marcan el Centro de Arte Contemporáneo (CAC) y el Teatro Soho CaixaBank.

Lo más característico del Soho y lo primero que empezó a destacar con la reconversión del entorno son sus enormes murales al aire libre, obra de artistas tan reconocidos internacionalmente como Obey y D*Face. Suyas son las pinturas que decoran la impresionante fachada del edificio de Comandante Benítez 14, junto al río Guadalmedina y el colegio García Lorca. Estas y otras muchas creaciones que se reparten por las calles del Soho forman parte del proyecto Maus (Málaga Arte Soho Urbano), “una experiencia de creación única en la que las calles se transforman en el lienzo de trabajo de numerosos artistas procedentes de todos los rincones del mundo”, según reza en la declaración del proyecto, que añade que es una iniciativa que “nace con el objetivo de entregar a Málaga un legado cultural contemporáneo de alto valor artístico, proporcionando una nueva visión urbana, descubriendo nuevos espacios y rompiendo con la cotidianidad de la ciudad, implicando a los vecinos en el desarrollo de sus actividades”. 

Entre los murales más destacados, además de los ya mencionados de Obey y D*Face, podemos encontrar el de Dal East en la Alameda Principal, el de Aryz en la calle Barroso, el de Okuda & Remed en Martínez Campos o el de Roa en Casas de Campos. Muy populares se han hecho también las pinturas del artista callejero TVBoy, que pintó en los muros de calle Vendeja a destacados malagueños muy queridos por los vecinos de la capital como son Antonio Banderas, Pepa Flores, Chiquito de la Calzada, Picasso y Dani Rovira, en lo que él mismo consideró como “un regalo para la ciudad”.

El Soho, además, alberga desde 2003 el Centro de Arte Contemporáneo (CAC), un museo impulsado por el Ayuntamiento de Málaga en el que se exponen artes plásticas y visuales desde el último tercio del siglo XX hasta la actualidad. Es uno de los espacios expositivos más visitados de la ciudad, con exposiciones itinerantes durante todo el año y ciclos de actividades muy variados.

En el otro extremo del barrio, en la calle Córdoba, abrió sus puertas el pasado noviembre el Teatro Soho CaixaBank en el edificio que desde 1961 había albergado los multicines y el Teatro Alameda. Este proyecto es una apuesta personal de Antonio Banderas, que con él, según ha admitido el propio actor, “ha hecho realidad el sueño de su vida”. El teatro ha sido el culpable, además, de que el malagueño haya vuelto a instalarse en la ciudad al menos de forma temporal.

La apertura del Teatro Soho CaixaBank ha sido la guinda perfecta para un barrio que ha logrado renacer bajo el paraguas de la cultura y en torno al cual han abierto numerosos negocios con encanto que llenan de vida sus calles. No es casualidad que se hayan instalado allí el Museo de la Imaginación y algunas galerías de arte, o que Cruzcampo lo haya elegido para ubicar La Fábrica, un gigantesco local de 1.200 metros cuadrados en el que se elabora cerveza artesana y se celebran exposiciones y conciertos con música en vivo. En las calles del Soho también se pueden encontrar multitud de locales donde sirven desayunos, menús del día para el almuerzo y copas para cuando cae la noche. Todo ello, unido a que está a un paso del Centro Histórico y del Puerto, hacen del Soho un barrio con un enorme atractivo tanto para los malagueños como para los turistas que llegan a la ciudad. 

El Soho ya es visita obligada para todo el que pase por la capital de la Costa del Sol.